La sofisticada vida de la primera dama de la moda argentina

La sofisticada vida de la primera dama de la moda argentina

Aunque asegure que no se siente una It girl, Sofía Sánchez Barrenechea de Betak pertenece a esa elite de la moda que se sienta en la primera fila de los principales desfiles en París, Milán y Nueva York, se luce con su estilo en las fiestas del jet set, es imagen de las mejores marcas y se ha convertido en una de las niñas mimadas de la revista Vogue, que la ha bautizado “la primera dama de la moda argentina”.

“Sólo soy una chica que trabaja mucho, hace distintas cosas, pero no me siento ni una It girl ni una influencer. Creo que son términos que le aplican a personas multifacéticas que son difíciles de encasillar”, dice Chufy, como la llaman –y conocen– todos, cuando comienza la entrevista con Viva en el Museo Malba.

¿Pero no te parece que el término se ha popularizado demasiado? Hoy cualquiera abre un Instagram y se declara influencer.

Hoy las marcas pueden cuantificar la influencia que cada uno tiene, se hacen estudios de distintos perfiles y luego eligen con quién quieren trabajar. No hay que tener 500.000 seguidores para ser influyente. Hoy las marcas buscan nichos específicos con acceso más directo a quienes quieren llegar. Cuando lancé la primera colección de mi marca, fue impresionante ver cómo, cada vez que yo subía una foto de algún vestido, se vendían instantáneamente equis cantidad. Lo mismo veo cuando recomiendo hoteles. Muchas veces, me hago amiga de los dueños. Luego ellos me cuentan que muchos se hospedaron allí diciendo que lo habían visto en mi Instagram.

@chufy es su Instagram, seguido por más de 140.000 fashionistasinteresadas en saber qué se puso, dónde y con quién estuvo esta argentina de 32 años, que se casó en la Patagonia. Fue en una boda que duró tres días con Alexandre de Betak, el más importante productor de desfiles, cuya cartera de clientes incluye a nombres como Dior, Victoria’s Secret, Viktor & Rolf, Rodarte, Michael Kors, Diane Von Furstenberg, Isabel Marant y H&M, entre otras.

Licenciada en Diseño Gráfico en la UBA, Sofía trabajó un tiempo con el fotógrafo Urko Suaya hasta que decidió salir a conquistar el mundo. Los viajes son parte de su ADN, ya que ha viajado con su familia desde muy pequeña. Primero pasó un tiempo en Kenya, luego se radicó en París y, finalmente, aterrizó hace diez años en Nueva York, donde comenzó a trabajar como directora de arte para varias firmas. También protagonizó campañas para marcas como Chloé y Roger Vivier, hasta que se convirtió en habitué de las páginas de las revistas Vogue, Harper’s Bazaar, W. Glamour, Vanity Fair y Condé Nast Traveler. Además tiene su propia marca de ropa con colecciones inspiradas en distintos viajes y destinos, que se vende en tienda Colette, Bergdorf Goodman, MatchesFashion.com y The Webster, como también en su propia tienda, www.chufy.world.

¿Por dónde pasa la moda? ¿Por el lujo posible, por el low cost o por la ecología?

Existen muchas realidades. Hay un mercado que consume el lujo de las marcas y los logos. Hay otro que busca el lujo en lo ecológico y artesanal. Y otro, masivo, que consume el low cost y al que, en la mayoría de los casos, no le interesa o ni está enterado de la moda ecológica o las marcas. No es de sorprender que entre las personas más ricas del mundo estén el dueño de Zara y el dueño de LVMH, opuestos parecidos.

¿Quiénes son para vos los referentes actuales de la moda, los diseñadores que integran el top ten?

Jonathan Anderson, Proenza Schouler, Pierpaolo Piccoli, Laura y Kate Mulleavy, Raf Simons, Maria Grazia Chiuri, Demna Gvasalia, Alessandro Michele, Miuccia Prada y Azzedine Alaia.

¿Qué opinás de la alianza que hicieron H&M con Colette o top models como Gigi Hadid con Tommy Hilfiger?

Algunas están muy buenas y otras son puramente por la comunicación. Recuerdo en su momento me encantó la de Alber Elbaz con H&M o la de Alexander Wang. Eran productos muy similares a los de las marcas, pero más accesibles y comerciales.

¿Cómo será la moda en diez años?

Bastante parecida a lo que hay hoy, con un pequeño y creciente mercado más comprometido con la preservación del medio ambiente.

¿Qué opinión te merece la moda argentina? ¿Por qué creés que nunca termina de despegar a nivel internacional?

Hay diseñadores muy buenos, pero creo que no despega por la combinación de muchos factores. En principio, Argentina está alejada de los mercados más importantes: EE.UU., Europa y Asia. Tiene temporadas invertidas, dificultades de importación y exportación, proveedores cambiantes y poco confiables en cuanto a puntualidad en entregas y costos. No es casual que la mayor parte de las marcas internacionales sean europeas y americanas.

Hace algunas semanas, Sofía pasó por Buenos Aires. Vino a hacer la nueva campaña para la tienda Mango y además presentó su primer libro Travels with Chufy, publicado por la editorial Assouline, que recorre desde la sabana de Kenya y las bahías glaciares de Islandia, hasta las altísimas montañas de la Patagonia, paraísos que Sofía comparte como favoritos, además de Entre Ríos, en donde pasó gran parte de su infancia. El lanzamiento fue ante un concurridísimo auditorio en el Museo Malba. “Viajo mucho desde chica. Ibamos al Sur con mis padres. Mi papá pescaba con mosca, así que pasábamos los veranos al aire libre por el norte patagónico y los inviernos, esquiando en Bariloche”, recuerda.

¿Organizás tus viajes o dejás que cada destino te vaya sorprendiendo?

Trato de hacer una buena investigación al principio, pero una vez que empieza el viaje, dejo las guías y los mapas de lado para que el destino me sorprenda. En cada viaje busco aprender algo nuevo, empujarme a hacer algo que nunca hice antes.

¿Cómo vinculás la moda con tus viajes?

El trabajo me lleva a lugares nuevos. Ahora tengo la oportunidad de llevar a clientes de moda a los destinos que yo quiero. ¡Un lujo!